Un ingeniero, sus herramientas,
su propio servidor.
raspimc no es una empresa con oficina ni una startup con inversores — es el trabajo de una sola persona que diseña, construye y mantiene software que usa en su propio día a día, y que ha decidido abrirlo al público.
Por qué existe raspimc
Todo empezó por una necesidad muy concreta: organizar la compra, las tareas y los gastos de casa sin depender de media docena de apps distintas, cada una con su cuenta, su publicidad y sus condiciones de uso cambiantes. De ahí nació Compra. Poco después llegó la misma pregunta para las notas personales — ¿por qué confiar años de apuntes a un servicio que puede cerrar, cambiar de precio o leer lo que escribo? De ahí nació Vault.
raspimc.org es el paraguas bajo el que viven estos productos: la marca de un desarrollador que prefiere construir sus propias herramientas antes que adaptarse a las de otro.
Cómo trabajamos
Self-hosted de verdad
Nada de lo que ves corre en la nube de un tercero. Servidor, base de datos, autenticación y cada aplicación viven en infraestructura propia, gestionada por nosotros de principio a fin.
Lo usamos primero
Cada función existe porque hacía falta de verdad en el uso diario, no porque quedara bien en una lista de características. Eso mantiene el software simple.
Datos que son tuyos
En Vault, el cifrado ocurre en tu dispositivo — nosotros no podemos leer tus notas aunque quisiéramos. Es una decisión de diseño, no una promesa de marketing.
Qué viene después
raspimc sigue siendo un proyecto pequeño y en marcha: Compra ya funciona en producción; Vault está terminando de madurar antes de su lanzamiento definitivo. Si algo aquí te resulta útil, esa es exactamente la razón por la que existe.